jueves, 12 de noviembre de 2009

LA MAQUINA

Señores, gracias a la colaboración de los compañeros Edwin Yepes, Juan José Peláez y Luís Fernando Ochoa, hemos logrado configurar la lista de la “maquina” que nos representó en el torneo interclases de fútbol de 1977, donde desafortunadamente no salimos campeones, pero según nos relata Edwin Yepes ese equipo se paseo victorioso por los mejores escenarios deportivos, tales como: El Salao, El Coco, Antonio Nariño, Santa Rosa de Lima, El Socorro y demás canchas de fútbol del sector.

También les contamos que el profe Juan José manifiesta que esa foto no es de su archivo y que ese equipo él no lo dirigió, pues si el hubiese sido el técnico habría hecho motilar al negro del afro, que ni Iguaran cuando llegó a Bogotá estaba tan flaco.

Esta es la lista de nuestros compañeros:
Arriba de derecha a izquierda: Horacio Fernández Castaño, hacía las veces de delegado, ahí dizque le salió la vena de abogado, claro que no fue lo que estudio. Carlos Adhelson Peña Echavarria, gran portero, pero de la casa pues a las hijas no las deja ni salir, Jairo Alberto Latorre Vásquez, este jugador se distinguió por ser el armador del equipo, armaba pero baretos, Armando de J. Gallo Amador, la cabeza brillante del equipo, ya se imaginaran porque, Rubén Darío Correal Cano, a este lo ponían a jugar para que defendiera al hermano, o al hermano para que lo defendiera a él, todavía no se sabe; Carlos Mario Toro Orozco, aún nos estamos preguntando de que jugaba, aunque el nos cuenta que jugó en el exterior, más concretamente en Guatemala, (de pronto un chance), Fernando Valencia Gallego, el borracho (q.e.p.d), abajo: Carlos Alberto Bolívar Álvarez (q.e.p.d), José de Jesús Ríos Gaviria, este hombre jugaba porque era el que compraba los frescos cuando terminaba el partido, Edwin Ovidio Yepes Valenzuela, el perro lo ponía a jugar y el ponía al perro a ganar…cálculo, Alejo Emilio Correal Cano y Luís Guillermo Herrera Lopera, “Peludo” nunca le pegó una patada a nadie.

1 comentario:

akela 69 dijo...

Elkin, definitivamente estas solo, tanto recuerdo junto le pone a uno la piel de gallina.

saludos augusto